A una semana del inicio del mundial 2026, la decisión de este establecimiento al menos genera controversias
Una escuela de Mendoza quedó en el centro de la discusión pública tras pedir a las familias que los alumnos no lleven figuritas del álbum oficial del Mundial 2026 al establecimiento. La medida fue comunicada mediante un mensaje de WhatsApp a los padres y madres y, en pocas horas, se multiplicó en redes sociales con opiniones a favor y en contra.
Según las autoridades escolares, la iniciativa busca preservar el normal desarrollo de las clases. En el texto difundido, la dirección explicó que el intercambio y los juegos vinculados a las figuritas generan distracciones, discusiones y episodios de alboroto que perjudican las tareas pedagógicas. “¡Buen día queridas familias! En esta oportunidad nos ponemos en contacto con ustedes para solicitar la colaboración desde el hogar para que los estudiantes no traigan al colegio figuritas”, comienza el mensaje enviado a la comunidad educativa.
El comunicado añade que estas actividades “impiden el normal desarrollo pedagógico de las clases” y suelen derivar en conflictos por intercambios, pérdidas o desacuerdos entre los alumnos. Por ese motivo, la institución pidió la colaboración de las familias para evitar situaciones que, según la escuela, dificultan el trabajo docente y no forman parte de los objetivos educativos.
La publicación original que expuso el caso en redes fue borrada posteriormente, pero el debate ya estaba instalado: algunos padres respaldaron la medida argumentando que mejora la convivencia y la concentración en el aula; otros la criticaron por limitar una actividad social y cultural propia del fervor mundialista.
La controversia se produce en un contexto de gran expectativa por el álbum del Mundial 2026, que será el más extenso en la historia del coleccionismo: contará con 980 figuritas en 112 páginas y reunirá a las 48 selecciones clasificadas. El fenómeno también tiene impacto económico: en Argentina, un sobre de siete figuritas se vende a $2.000 y el álbum de tapa blanda ronda los $15.000. Completando la colección en condiciones ideales, sin repetidas, la inversión estimada alcanzaría cerca de $295.000.
Mientras algunas escuelas intentan limitar la presencia de figuritas para evitar que la “fiebre” interfiera con las clases, otros espacios fomentan el intercambio entre coleccionistas. En Mendoza, por ejemplo, el municipio de Godoy Cruz confirmó una nueva edición del tradicional encuentro para intercambiar figuritas, una actividad abierta y gratuita destinada a niños, jóvenes y familias.