La multa por encender fuego en zonas no autorizadas puede alcanzar los 70 millones de pesos
El Plan Provincial de Manejo del Fuego, dependiente del Ministerio de Energía y Ambiente, reforzó este verano las tareas de prevención y control de incendios en todo el territorio mendocino, con controles permanentes y un esquema de trabajo articulado entre distintos organismos para garantizar respuestas rápidas ante emergencias.
El coordinador del organismo, Diego Martí, informó que durante la temporada 2026 la multa por encender fuego en zonas no autorizadas puede alcanzar los 70 millones de pesos, equivalentes a 140.000 UF, cuyo valor unitario es de 500 pesos. En caso de no abonarse, la sanción se hace efectiva a través de la Administración Tributaria Mendoza (ATM), por lo que la persona infractora queda registrada con esa deuda hasta su cancelación.
Martí explicó que, además de los controles de campo, el sistema se apoya en tecnología satelital para detectar focos ígneos en tiempo real. “Se hace un chequeo de anomalías térmicas con satélite y eso nos da la pauta de dónde pueden estar haciéndose quemas clandestinas”, señaló. A este esquema se suma la colaboración de Satellites on Fire, una aplicación de detección de incendios en tiempo real que utiliza inteligencia artificial.

El funcionario recordó que está prohibido “quemar cualquier tipo de vegetación y producto de desmonte”, así como basura acumulada, fincas abandonadas, lotes, suelos para cultivos, banquinas, acequias y canales. Tampoco se permiten fogatas al aire libre en zonas que no estén expresamente habilitadas y que cuenten con infraestructura adecuada, como campings o clubes.
El Plan Provincial de Manejo del Fuego cuenta con cinco bases operativas estratégicamente distribuidas en Ciudad, La Paz, Ñacuñan, Monte Comán y General Alvear. Estas bases conforman una red que integra infraestructura, equipamiento y personal especializado para garantizar una respuesta ágil y coordinada en toda la provincia, con especial foco en zonas críticas como el Este mendocino y sus reservas naturales.
En cuanto a los recursos logísticos, el sistema dispone de un helicóptero del Servicio Nacional de Manejo del Fuego, un avión hidrante Air Tractor AT-802 que opera desde el Aeroclub de La Puntilla, perteneciente al Plan Nacional de Manejo del Fuego, y un camión especializado para el transporte de tanques colapsables de agua. Este vehículo está diseñado para trasladar reservorios flexibles de gran capacidad, conocidos como piletas colapsables, fabricadas con materiales resistentes que permiten su despliegue rápido en zonas afectadas por incendios de gran magnitud. Entre sus principales ventajas se destacan la movilidad, la rapidez de instalación y la posibilidad de trabajar en forma coordinada con los medios aéreos.
El sistema incluye un reservorio con capacidad para almacenar hasta 120.000 litros de agua, al que se suma otro tanque colapsable de 27.000 litros apto para operaciones aéreas. Estos recursos constituyen un soporte clave para el abastecimiento del helicóptero provisto por el Servicio Nacional de Manejo del Fuego y representan un hito en la articulación de medios entre distintas jurisdicciones.
Asimismo, el plan trabaja de manera conjunta con la Dirección Provincial de Defensa Civil y los municipios para garantizar la provisión de agua en áreas estratégicas, optimizar recursos y fortalecer el trabajo coordinado entre los diferentes niveles de gestión en la lucha contra los incendios forestales.