El poder adquisitivo privado cayó 1,28% en términos reales durante el mes de marzo y acumula una baja cercana al 4,8% en los últimos siete meses.
La crisis económica sigue golpeando a los argentinos, los salarios registrados volvieron a quedar por debajo de la inflación en marzo y profundizaron una tendencia que acumula siete meses consecutivos de deterioro del poder adquisitivo, según difundió el Indec. El informe muestra un escenario dispar entre el sector público y el privado en medio de la persistente presión inflacionaria que atraviesa la economía argentina.
En el sector público los ingresos crecieron 5% en marzo. Dentro de ese universo, los salarios de la administración nacional aumentaron 5,8% y los de las provincias 4,7%, lo que permitió a los empleados estatales anotar una mejora real mensual del 1,61% frente a la inflación. No obstante, pese al repunte de marzo, el acumulado de los últimos siete meses sigue mostrando una pérdida real del 4,39% para el sector público.
La situación fue más compleja para los trabajadores privados registrados. En ese segmento los salarios subieron apenas 2,1% en marzo, muy por debajo del índice inflacionario del período. Como consecuencia, el poder adquisitivo privado cayó 1,28% en términos reales durante el mes y acumula una baja cercana al 4,8% en los últimos siete meses.
El informe también destacó el impacto de la inflación sobre los jubilados, en especial los que perciben los haberes más bajos. Un relevamiento del IARAF indicó que las jubilaciones mínimas con bono extraordinario perdieron 10,3% de poder de compra desde el inicio del gobierno de Javier Milei. Los autores atribuyen ese deterioro al congelamiento del bono de $70.000, que permanece sin actualización nominal mientras los precios continúan aumentando mes a mes.