El dato más relevante indica que el 10% más rico ganó 13 veces más que el 10% más pobre
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) muestra una concentración persistente de los ingresos en Argentina: el 10% más rico gana varias veces más que el 10% más pobre, mientras el coeficiente de Gini y los promedios per cápita confirman que la desigualdad no se reduce de forma sostenida.
Según el informe el ingreso promedio per cápita del total de la población alcanzó $635.996 según la última publicación del INDEC, que resume la evolución de la distribución del ingreso basada en la EPH. El 10% de la población con mayores ingresos gana aproximadamente 13 veces más que el 10% más pobre, según el análisis difundido con los datos de cierre reciente.
Los indicadores de desigualdad, el coeficiente de Gini se ubicó en niveles que muestran aumento de la desigualdad en el último período informado, una señal de que la recuperación macroeconómica no alcanzó a reducir la concentración de ingresos. Salarios y variación reciente: el Índice de Salarios del INDEC registró en abril de 2026 un aumento mensual del 3,7% y una suba interanual del 36,9%, con una acumulación desde diciembre de 2025 que tampoco fue suficiente para cerrar la brecha entre los extremos de la distribución.
Las provincias del NOA y NEA (por ejemplo La Rioja, Chaco, Formosa y Corrientes) presentan ingresos per cápita significativamente más bajos, profundizando brechas territoriales que afectan la distribución nacional; las mujeres siguen cobrando menos en promedio; informes vinculados a la EPH muestran brechas de género relevantes (en torno a porcentajes que llegan al 20-30% en diferentes mediciones) y un fenómeno donde la mejor formación educativa femenina no se traduce en igual ingreso.
La diferencia entre ingresos formales e informales contribuye a la fragmentación del mercado laboral y a la desigualdad observada por el INDEC, que el ingreso promedio per cápita sea $635.996 no implica distribución equitativa: una alta proporción de hogares está por debajo de ese promedio mientras una minoría concentra ingresos muy superiores, lo que se refleja en la relación 10%-10% y en el valor del Gini.