La inflación acumulada en el primer semestre fue del 15% en Argentina y marca un nuevo escenario económico en 2025.
La inflación en Argentina continúa mostrando señales de desaceleración durante 2025, consolidando una tendencia que comenzó a fines del año pasado. Según el INDEC, en junio la suba de precios fue del 1,6%, acumulando un 15,1% en el primer semestre y un 39,4% interanual, cifras muy por debajo de los picos registrados en 2023. Para una familia tipo, el costo de la canasta básica superó el millón de pesos ($1.128.398,01) en junio, mientras que para no ser indigente se necesitaron $494.159,48.
Los rubros que más aumentaron en junio fueron educación (+3,7%) y vivienda (+3,4%), aunque alimentos apenas subió un 0,6%, y en Cuyo la inflación fue incluso menor al promedio nacional. Entre los productos con mayores subas se destacaron el azúcar (+23%), limpia pisos (+21%) y jabón de tocador (+13%), mientras que otros, como galletas y lavandina, bajaron o se mantuvieron estables.
Las proyecciones privadas para el resto del año anticipan que la inflación mensual se mantendrá por debajo del 2%, y para todo 2025 se estima un alza de entre 25% y 32%, dependiendo de la fuente. El Gobierno apuesta a la continuidad del superávit fiscal y el control monetario para sostener la baja, aunque el FMI y consultoras advierten que podrían darse “reacomodamientos” de precios en algunos meses.
En Mendoza, los precios de la canasta básica están apenas por debajo del promedio nacional, pero la preocupación persiste por el impacto en los hogares y el consumo, que sigue en niveles bajos. En junio 2025, el azúcar fue uno de los productos que más subió en Mendoza, con un aumento del 23% solo en ese mes; el aumento se explica por menor oferta local y más caña destinada a bioetanol.