Los analistas vinculan estos incrementos a la inestabilidad del barril de crudo, que no deja de fluctuar
La escalada del conflicto en el Golfo Pérsico, con Irán, Israel y Estados Unidos como protagonistas, genera volatilidad en los mercados globales y, en particular, en el precio del petróleo. Esta tensión repercute directamente en Argentina, donde las estaciones de servicio de YPF registran aumentos en la nafta que acumulan un 2,5% desde el fin de semana.
El primer ajuste llegó en la noche del domingo, por un total de $20 por litro. Así, el combustible súper, que hasta entonces se vendía a $1.707, subió un 1,2% hasta $1.727.
Sin embargo, el nuevo valor duró poco. Este martes, YPF actualizó sus pizarras con un incremento mayor: de $1.727 a $1.750, lo que representa un 1,3% adicional. Este movimiento se produce pese a las declaraciones del CEO y presidente de la petrolera, Horacio Marín, quien había descartado “cimbronazos” en los precios.
Marín, no obstante, advirtió a los automovilistas que, si debían cargar combustible, lo hicieran “ahora y no mañana”. Sus palabras se dieron en medio de rumores sobre nuevos ajustes, que impulsaron subas escalonadas en los surtidores desde fines de febrero, coincidiendo con el inicio del conflicto en Medio Oriente.
Los analistas vinculan estos incrementos a la inestabilidad del barril de crudo, que no deja de fluctuar ante el riesgo de interrupciones en el suministro regional.