Sergio Marinelli defiende la gestión técnica del agua y rechaza la politización del recurso hídrico en Mendoza
El Superintendente del Departamento General de Irrigación, Sergio Marinelli, expresó su preocupación frente a lo que calificó como “intento deliberado de arrastrar la gestión del agua a la arena de la politiquería”. Según Marinelli, en las últimas semanas figuras opositoras han opinado sobre decisiones técnicas complejas “armados con eslóganes en lugar de datos”, lo cual genera confusión y pone en riesgo la claridad y la seguridad hídrica provincial.
Marinelli enfatizó que gestionar el agua en Mendoza implica asumir grandes desafíos, como la sequía, el crecimiento poblacional y los efectos del cambio climático, situaciones que requieren “rigurosidad y responsabilidad, no declaraciones livianas”. Detalló que cada resolución nace de procesos de análisis profundo llevados adelante por equipos de profesionales, el uso de una red de monitoreo en tiempo real, simulaciones científicas y controles ambientales, garantizando una política hídrica de vanguardia.
El titular del DGI resaltó que el organismo actúa de forma preventiva y no desde la emergencia, priorizando acciones concretas para cuidar la calidad del agua y velar por su uso eficiente, pensando tanto en la generación actual como en las futuras. “Gestionar el recurso hídrico exige planificación, enfoque técnico y una visión integral que atienda las particularidades de cada cuenca y armonice la legislación vigente”, señaló.
Por último, Marinelli lamentó que en tiempos electorales “surjan cuestionadores que en el pasado no se ocuparon del tema” y atribuyó sus críticas a intereses políticos y no a convicciones ambientales genuinas. “Nuestro compromiso no es con la agenda mediática ni política, sino con el futuro real de Mendoza: el agua se gestiona con ciencia, ética y profesionalismo, no con gritos ni oportunismos”, concluyó.
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