El telescopio espacial Swift de la NASA caerá a la Tierra de forma descontrolada: la trayectoria incluye a la Argentina

Tras casi 22 años observando las explosiones más potentes del cosmos, el observatorio agotó su vida útil y reingresará a la atmósfera en las próximas semanas. Aunque parte de los restos podría tocar superficie, la agencia espacial considera muy bajo el riesgo de daños.

El telescopio espacial Swift, un emblemático observatorio que durante casi 22 años lideró el estudio de las explosiones más potentes y distantes del universo, llegará a su fin en las próximas semanas cuando reingrese de manera descontrolada a la atmósfera terrestre. La NASA confirmó de manera oficial que el instrumento ha agotado definitivamente su vida útil y que su caída resulta inevitable.

Según las estimaciones iniciales sobre su órbita de decaimiento, la trayectoria de reingreso abarca amplias zonas del planeta, entre las que se encuentran Argentina y otros países de Sudamérica.

A pesar de que el regreso del satélite no podrá ser maniobrado ni guiado desde la Tierra, los especialistas de la agencia espacial estadounidense llevaron tranquilidad a la población al calificar como muy improbable que los fragmentos causen daños o heridas a personas.

Desintegración atmosférica: La mayor parte del telescopio se destruirá por la fricción y las extremas temperaturas generadas al atravesar las capas densas de la atmósfera.

Restos supervivientes: No obstante, los análisis técnicos indican que algunas piezas de materiales más densos o resistentes podrían sobrevivir al impacto térmico y alcanzar la superficie terrestre o el océano.

Lanzado al espacio con la misión de detectar y analizar los estallidos de rayos gamma —los eventos más violentos registrados en el cosmos desde el Big Bang—, el telescopio Swift superó ampliamente sus expectativas operativas iniciales. Durante más de dos decenios, revolucionó la astrofísica moderna al enviar datos clave que permitieron comprender el nacimiento de agujeros negros y la muerte de estrellas masivas.

Las agencias espaciales continuarán monitoreando la órbita de la nave en los próximos días para precisar con mayor exactitud la ventana de tiempo y la zona específica de su reingreso final.