La ley establece que adolescentes de 14 a 16 años podrán ser juzgados como adultos en casos de homicidios agravados, robos con armas de fuego
Buenos Aires – El Congreso de la Nación aprobó este jueves la conversión en ley del Régimen Penal Juvenil impulsado por el Gobierno nacional, una medida que reduce la edad de imputabilidad de 16 a 14 años y endurece las penas para menores involucrados en delitos graves. La norma, presentada por el Poder Ejecutivo como respuesta a la creciente ola de violencia juvenil, obtuvo 130 votos a favor en Diputados y 38 en el Senado, con amplio respaldo de La Libertad Avanza y sectores de Juntos por el Cambio.
La ley establece que adolescentes de 14 a 16 años podrán ser juzgados como adultos en casos de homicidios agravados, robos con armas de fuego, violaciones y narcotráfico, con penas que van de 5 a 25 años de prisión. Para los de 16 a 18 años, se aplicarán sanciones similares a las de mayores, aunque con énfasis en rehabilitación mediante programas educativos y laborales en institutos cerrados. “Es un paso histórico para proteger a la sociedad de la impunidad”, celebró el ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona, durante el debate.

La oposición, liderada por Unión por la Patria, denunció la norma como “represiva y regresiva”. La diputada Cristina Álvarez Rodríguez calificó la baja de imputabilidad como “un retroceso en los derechos humanos de los niños”, argumentando que ignora causas estructurales como la pobreza y la falta de educación. Organizaciones como UNICEF y Amnistía Internacional expresaron preocupación por el impacto en derechos infantiles, exigiendo datos que respalden la efectividad de la medida.
El proyecto surgió tras una serie de episodios violentos en 2025, como el asesinato de un kiosquero en La Plata por menores de 15 años, que generaron marchas masivas bajo el lema “Bajen la imputabilidad”. Según datos del Ministerio de Seguridad, los delitos cometidos por menores de 18 años aumentaron un 25% en los últimos dos años. La ley entrará en vigencia en 90 días, con un plan de implementación que incluye la construcción de 10 nuevos centros de contención juvenil.