Con el objetivo de evaluar los protocolos de emergencia y aceitar la respuesta operativa ante contingencias de alta complejidad, el Hospital Central fue escenario de un simacro de incendio y rescate en altura. El ejercicio puso a prueba la evacuación de sectores críticos y la coordinación entre diversas áreas de seguridad, salud y tecnología de rescate.
En la realización del operativo participaron efectivos de Bomberos de la Policía de Mendoza, personal del Ministerio de Salud, Defensa Civil, el Comité de Crisis y el equipo de Seguridad e Higiene del nosocomio, junto con el soporte de drones de la Unidad VANT (Vehículos Aéreos No Tripulados). Para liderar el despliegue de punta a punta, se activó el Sistema de Comando de Incidentes.
Un escenario de alta complejidad en el sexto piso
La hipótesis planteada simuló un incendio con explosión en el área de esterilización, situada en el sexto piso del edificio, debido a la presencia de sustancias químicas de proceso. Como consecuencia directa de la emergencia ficticia, se ordenó la evacuación inmediata de esa planta y de un sector del quinto piso, donde funciona la sala de Clínica Médica.
El momento más crítico incluyó la recreación de un operario que quedó aislado e inconsciente en la terraza. Ante esta situación, las dotaciones de Bomberos intervinieron para concretar una maniobra de rescate en altura:
- Control del siniestro: Coordinación interna entre el personal hospitalario y bomberos para mitigar las llamas.
- Rescate vertical: Evacuación del operario desde la terraza hasta la playa de maniobras mediante un sistema de cuerdas y descenso asistido.
- Atención sanitaria: Entrega del paciente al Servicio de Emergencias Coordinado (SEC) para su traslado e ingreso formal a la guardia médica.
Preparación para la respuesta real
El jefe de Bomberos de la Policía de Mendoza, Pablo Mariano, y los referentes del área de Higiene y Seguridad del nosocomio valoraron el éxito del operativo. Destacaron que el trabajo conjunto no solo permite verificar los tiempos de reacción y la efectividad de los protocolos, sino también entrenar la toma de decisiones multidisciplinaria para preservar la integridad de pacientes, trabajadores y usuarios en eventos reales.