El Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) puso en marcha un régimen de retiros voluntarios destinado a su personal de planta permanente, impulsado por la conducción del organismo que encabeza Carlos Tizio en sintonía con la política de reducción del gasto público.
En sintonía con las iniciativas promovidas por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, el INV lanzó un programa de retiros voluntarios para su personal de planta permanete. El programa contempla esquemas de compensación que alcanzan un tope de 24 haberes y montos que pueden superar los $100 millones en los casos de mayor antigüedad.El cálculo indemnizatorio toma como base los conceptos remunerativos habituales y se estructura según la edad y los años de servicio de cada agente. Para los trabajadores con mayor trayectoria, la oferta contempla hasta 24 sueldos brutos, mientras que para los agentes próximos a la edad jubilatoria el límite se fija en 12 remuneraciones. En cuanto a la modalidad de pago, las sumas de hasta $100 millones se abonarán en dos cuotas mensuales y consecutivas de $50 millones, mientras que los montos superiores se saldarán en tres partes.
Las solicitudes estarán sujetas a la aprobación técnica del INV, que evaluará cada caso sin que la presentación implique una aceptación automática. Asimismo, quienes se acojan al régimen quedarán inhabilitados para reingresar a la administración pública nacional por un plazo determinado. La medida se enmarca en la pauta general instrumentada por el Poder Ejecutivo para eliminar los cargos vacantes de forma definitiva, lo que ya generó el rechazo de los gremios estatales en respuesta al avance del recorte de personal.
