El gobierno de Milei festeja los 59 mil despidos en el estado, pero no da detalles sobre el crecimiento exponencial del desempleo.
La discusión por los despidos masivos en el Estado sumó un nuevo capítulo tras las declaraciones del ministro Federico Sturzenegger, quien defendió la desvinculación de 50.000 empleados públicos y aseguró que el recorte fiscal permitió crear nuevos puestos de trabajo. Sin embargo, un informe de la Fundación Encuentro contradice esa versión: según datos del primer trimestre de 2025, hay 1,1 millones de desocupados en Argentina, 300 mil más que a fines de 2023, y uno de cada tres lleva más de un año buscando trabajo sin éxito.
El desempleo subió al 7,9% y golpea especialmente a jóvenes y mujeres, con una tasa del 19,2% entre las menores de 30 años. Sectores como construcción, comercio y trabajo doméstico están entre los más afectados, y crece la cantidad de jefes de hogar sin empleo. Además, el empleo formal cayó y la informalidad laboral trepó al 42%, mientras que el sector privado no logra absorber a quienes pierden su trabajo en el Estado.
El Gobierno sostiene que el ajuste es necesario y que los despidos afectan a «ñoquis», pero la realidad del mercado laboral muestra un panorama cada vez más difícil para miles de familias argentinas.
En Cuyo, la tasa de desempleo en el primer trimestre de 2025 fue del 5,7%, por debajo del promedio nacional de 7,9%. En Mendoza, el Gran Mendoza registró un 6,9% de desocupación, con 36.000 personas sin trabajo, lo que representa un aumento de 11.000 desocupados respecto al trimestre anterior.
San Juan tuvo una tasa de desempleo del 4,5% y San Luis del 3,4%, mostrando una situación algo más favorable dentro de la región. El desempleo golpeó más fuerte a jóvenes y mujeres, y la preocupación por la pérdida de puestos de trabajo sigue creciendo en toda Cuyo.