La Justicia civil de Mendoza emitió un fallo ejemplar al condenar al Hospital Regional Diego Paroissien de Maipú y a una médica de guardia a abonar una indemnización de 32 millones de pesos por daños y perjuicios.
La sentencia recae sobre un caso de mala praxis médica luego de que una paciente consultara en dos oportunidades por dolores abdominales agudos y fuera enviada a su casa con un diagnóstico erróneo, lo que derivó en una peritonitis y graves secuelas de por vida. El caso se remonta a abril de 2022, cuando una mujer identificada como Gómez acudió desesperada a la guardia del nosocomio maipucino a causa de un fuerte dolor abdominal que no cedía. Según detalló el expediente judicial, fue atendida en dos oportunidades por la misma profesional médica, quien subestimó el cuadro, lo diagnosticó como un simple problema gastrointestinal y le indicó regresar a su domicilio.
Lejos de calmarse, las molestias se intensificaron exponencialmente. Ante la falta de respuestas y el persistente dolor, la víctima decidió trasladarse por sus propios medios a otro centro asistencial, donde los profesionales actuaron con urgencia.
Allí se constató que padecía una apendicitis gangrenosa perforada con peritonitis, un cuadro crítico que requirió múltiples intervenciones quirúrgicas de alta complejidad —incluyendo una ileostomía y una hemicolectomía derecha—, además de una prolongada internación en terapia intensiva con asistencia respiratoria mecánica. Como saldo de la negligencia, la mujer sufrió secuelas físicas permanentes, entre ellas cicatrices quirúrgicas generalizadas y afecciones auditivas.

Durante el proceso judicial, las pruebas científicas jugaron un rol determinante para esclarecer la responsabilidad de los demandados:
- Falta de protocolo: Dos pericias médicas confirmaron que, ante la persistencia del dolor y el regreso de la paciente a la guardia en un lapso menor a tres horas, el protocolo médico exigía la realización de estudios complementarios y la internación en observación.
- El error de diagnóstico: El magistrado interviniente tuvo por probado que la demora en detectar la patología permitió que la apendicitis evolucionara hacia una perforación letal. Asimismo, el tribunal desechó por completo el argumento de la defensa, que intentó culpar a la paciente alegando una supuesta automedicación.
La demanda demostró con éxito que un diagnóstico a tiempo en el hospital de Maipú habría evitado el agravamiento de la enfermedad y el sufrimiento extremo al que fue sometida la damnificada, sentando un nuevo precedente en materia de responsabilidad médica dentro de la salud pública provincial.