Mercedes Rus, y de Educación, Tadeo García Zalazar, confirmaron que ya hay 6 imputados, además de una gran cantidad de alumnos identificados
Las cientos de amenazas de tiroteo que se multiplicaron en los últimos días en escuelas mendocinas desencadenaron un megaoperativo policial y escolar para contener a las comunidades educativas y capturar a los responsables de las pintadas y carteles. Este miércoles, los ministros de Seguridad, Mercedes Rus, y de Educación, Tadeo García Zalazar, confirmaron que ya hay 6 imputados, además de una gran cantidad de alumnos identificados que, por ser menores, son inimputables. Sin embargo, ratificaron con firmeza: “Todos tendrán consecuencias penales”, con 19 causas abiertas en la Justicia Contravencional.
Rus y García Zalazar enfatizaron que las sanciones no solo recaerán sobre los alumnos involucrados, sino también sobre sus padres. “Acá ningún joven debería sentir la liviandad de hacer estas amenazas, porque estamos siguiendo de cerca la consecuencia penal de esto. No sólo por lo que significa, porque cada acto es un acto de violencia que expresa una amenaza contra la integridad física de otro joven, sino también por todo el operativo que ha puesto en marcha”, declaró la ministra de Seguridad.
El despliegue fue masivo: se registraron 400 llamadas al 911 y se movilizaron 800 policías, incluyendo efectivos en escuelas, patrullajes, consignas y equipos de Científica e Investigaciones.
Por su parte, García Zalazar insistió en la gravedad del asunto. “El primer mensaje es que esto no es una broma, es un ilícito con consecuencias legales. La justicia está actuando sobre todos los casos identificados”, afirmó. Además, reveló que el equipo de Educación eliminó más de 1.200 publicaciones en redes sociales que referenciaban, promocionaban o validaban estas amenazas, implicando directamente a los padres. “Es importante que los padres vean qué publican sus hijos, y si la red social lo baja es porque reproducen un mensaje de violencia, odio e incitación al miedo”, agregó.
Como medida de continuidad, los directivos de las escuelas ahora tendrán la potestad de decidir si los alumnos llevan mochilas al colegio o si se revisan al ingreso, fortaleciendo los protocolos de seguridad.