Un brote de meningitis registrado en las instalaciones de un reconocido hospital privado de Mendoza encendió las alarmas de las autoridades sanitarias de la provincia, luego de que se confirmaran cuatro casos de contagio y el fallecimiento de dos de los pacientes afectados.
Ante la gravedad del cuadro epidemiológico dentro del establecimiento, el Ministerio de Salud de la Provincia dispuso el cierre preventivo del lugar. La medida busca contener la propagación de la bacteria, llevar a cabo tareas urgentes de desinfección y realizar un seguimiento epidemiológico estricto sobre el personal médico y todas las personas que mantuvieron contacto estrecho con los contagiados.
Por su parte, los dos pacientes sobrevivientes permanecen internados bajo estricto aislamiento y monitoreo médico. Las autoridades provinciales llamaron a la calma a la población, mientras avanzan las investigaciones sanitarias para determinar el origen del contagio y evaluar la reapertura del centro de salud.
Cómo se detectó el brote
La alerta sanitaria se activó el miércoles 21 de octubre, luego de que se identificaran pacientes atendidos en el Hospital Central que tenían como antecedente haber sido operados en el Hospital Privado durante octubre. Al día siguiente, equipos técnicos del Ministerio de Salud realizaron inspecciones en las instalaciones del establecimiento. En el operativo participaron profesionales de la Dirección de Epidemiología, del área de Infraestructura y Habilitaciones y de la Dirección de Farmacia.
Durante los controles se tomaron muestras para estudios de laboratorio y se inició una revisión de los procedimientos quirúrgicos y de los elementos utilizados durante las intervenciones.
Qué deben tener en cuenta los pacientes
El Ministerio de Salud recomendó que las personas que hayan sido operadas en el Hospital Privado de Mendoza durante octubre y presenten síntomas compatibles con una infección consulten de inmediato con un profesional médico.
Entre los principales signos de alerta se encuentran:
- Fiebre alta.
- Dolor de cabeza intenso.
- Vómitos.
- Rigidez de nuca.
- Alteraciones del estado de conciencia.
- Otros síntomas neurológicos.
La recomendación está dirigida especialmente a las personas intervenidas quirúrgicamente en el establecimiento durante el período investigado.
