El plan incluye la eliminación de 20.000-30.000 puestos vía retiros voluntarios incentivados
El Gobierno de Javier Milei profundiza el achicamiento del Estado argentino en el Presupuesto 2026, enviado al Congreso en septiembre, con un enfoque en recortes drásticos para mantener el déficit fiscal cero y proyectar un crecimiento del PIB del 5% anual. «El equilibrio fiscal es la piedra angular; sin él, no hay futuro», enfatizó el presidente en cadena nacional, destacando que el ajuste ya redujo subsidios y burocracia, permitiendo un superávit que evita emisión monetaria e inflación por encima del 10,1% anual estimado.
El plan incluye la eliminación de 20.000-30.000 puestos vía retiros voluntarios incentivados, extendiendo los 70.000 de 2024 en AFIP, ANSES y medios públicos. Con indemnizaciones de hasta 24 sueldos y fondos provinciales, busca ahorrar $800.000 millones anuales en «gastos improductivos», bajando ministerios a 8 y secretarías a 51 (-39%). Sindicatos critican «despidos encubiertos» que afectan servicios esenciales, mientras Milei defiende: «El Estado sobredimensionado frenaba el crecimiento; ahora liberamos recursos para inversión privada».
En 2026, aumentos nominales limitados: 17% en salud, 8% en educación (eliminando el 6% del PIB obligatorio) y 5% en jubilaciones, con recortes en subsidios de gas para zonas frías (afectando 4,2 millones de usuarios en Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y Mendoza). Privatizaciones y concesiones en energéticas y transporte suman a la desregulación de 437 normativas. Analistas como Economía y Energía advierten duplicación de facturas en invierno, pero ven base para PIB per cápita en alza tras la caída del 10% (2011-2023).
Milei anticipa optimismo: «Con consenso fiscal, crecemos 7-10% en 2026, regresando a mercados voluntarios sin default». El swap con EE.UU. cubre liquidez, y el riesgo país subió a 1.200 puntos por volatilidad, pero el clima inversor favorece.