La sidrera histórica de San Rafael pidió el concurso preventivo: acumula 800 cheques rechazados y una deuda millonaria

La compañía busca reorganizar su pasivo en medio de una crisis agravada por una deuda que supera los $2.100 millones.

El pedido formal fue realizado por el presidente de la empresa, Marcos Martínez, quien admitió formalmente ante el tribunal la situación de cesación de pagos. La causa quedó a cargo de la jueza Mariela Selvaggio, del Juzgado de Procesos Concursales de la Segunda Circunscripción Judicial de Mendoza, quien autorizó el procedimiento.

Con este paso procesal en marcha, se abrió formalmente el periodo para que los acreedores reclamen los montos adeudados: tienen tiempo hasta el 2 de febrero de 2027 para presentar sus solicitudes de verificación de créditos.

La dimensión del problema financiero quedó reflejada en los registros de la Central de Cheques Rechazados del Banco Central. Los datos actualizados muestran un panorama crítico: La empresa acumula alrededor de 800 cheques rechazados por un monto superior a los $2.100 millones.

Del total de documentos devueltos, 727 continúan impagos, mientras que otros 85 lograron ser abonados con posterioridad. La emisión de cheques sin fondos se registró en un periodo extendido entre febrero de 2022 y octubre de 2026, con una marcada concentración de las dificultades durante el último año, evidenciando un deterioro financiero acelerado.

La resolución judicial dictada por el tribunal establece estrictas medidas de control sobre los activos y la administración de la firma:

La empresa deberá detallar y registrar formalmente sus marcas comerciales, entre las que destacan las sidras Rama de Oro y Frutados Fizz, los vinos Cepas de Rama Caída y la cerveza Del Pico.

Se ha dispuesto la conformación de una comisión de vigilancia con la participación de un representante de los trabajadores para garantizar la transparencia del proceso. El presidente de la compañía, Marcos Martínez, quedó sujeto a limitaciones personales; deberá informar al juzgado cualquier viaje al exterior, los cuales no podrán superar los 40 días corridos a menos que obtenga una autorización judicial expresa.

Los orígenes de la firma se remontan a mediados de la década de 1940, cuando la familia Martínez comenzó a elaborar sidra artesanal en San Rafael utilizando manzanas de la región, expandiéndose con los años hacia la producción de vinos y cervezas.

Sin embargo, las turbulencias económicas no son nuevas para la organización. Ya en marzo de 2014, la empresa reconoció fuertes atrasos salariales adjudicados a la caída de ventas y demoras en las cobranzas, un conflicto que derivó en retenciones de tareas y en un juicio laboral con fallo favorable a un extrabajador en 2017.

A esto se sumaron complicaciones logísticas e industriales. En 2015 trascendió que Rama Caída S.A. operaba alquilando sus instalaciones a Martínez Hnos. S.A., otra sociedad vinculada al grupo familiar que también había solicitado su propio concurso preventivo en 2016, en el marco de un expediente independiente al que ahora compromete directamente a la sidrera.