Tras más de tres semanas de intensa búsqueda que mantuvo en vilo a todo el país, las autoridades judiciales y policiales de Corrientes confirmaron los escabrosos detalles en torno al femicidio de Nancy Ester Godoy (52), la docente y directora suplente que había desaparecido en el paraje rural El Malezal, en el departamento de Esquina.
El cuerpo de la educadora fue localizado en un área de bañados y densa vegetación, parcialmente cubierto por el agua y ubicado a unos 2,5 kilómetros de la Escuela Primaria N.° 626 donde prestaba servicios.
De acuerdo con las precisiones brindadas por la fiscalía a cargo de los doctores Javier Mosquera y María Andrea González, el cadáver de la docente presentaba signos de violencia y fue hallado en un sector rural de difícil acceso
A pocos metros del cuerpo, los peritos forenses hallaron una pieza fundamental para la investigación: un bolso azul perteneciente a la víctima que contenía su teléfono celular, prendas de vestir y documentación personal. Este hallazgo confirmó no solo la identidad de la docente sino que permitió reconstruir sus últimos movimientos y acelerar el peritaje técnico sobre sus comunicaciones.
Por otra parte, los estudios autópsicos preliminares y pericias médico-legales apuntan a la hipótesis de un ataque sexual seguido de femicidio, sumado al violento encubrimiento del hecho por parte de los sospechosos de la zona.
La causa cuenta con cinco personas privadas de la libertad con prisión preventiva dictada por el juez de Garantías Jorge Gustavo Vallejos:
Tres hombres imputados por femicidio: Ireneo Zarza (34), Felipe Dionisio Sandoval (55) y Nahuel Rojas, señalados como los principales ejecutores del ataque.
Una mujer acusada por homicidio simple: Rosa Leguizamón, vecina de la zona cercana a la escuela, sospechada de haber facilitado el engaño y el posterior ocultamiento del crimen.
Un quinto detenido por falso testimonio: Ernesto Ezequiel Bordón, a quien le secuestraron prendas y armas blancas con manchas hemáticas que continúan en proceso de análisis de ADN.
El desenlace del caso generó una profunda indignación en el gremio docente a nivel nacional. CTERA y otros sindicatos impulsaron jornadas de paro y movilización para exigir justicia por Nancy Godoy y denunciar la vulnerabilidad en la que trabajan los maestros en escuelas rurales aisladas.