A través de una carta dirigida a la Justicia, Claudio Alexander González Flores denunció severos maltratos, presuntos abusos de autoridad y deplorables condiciones de encierro. Tras la resolución del conflicto, el interno fue trasladado al complejo de máxima seguridad Almafuerte II.
Tras la máxima tensión vivida en el penal de Boulogne Sur Mer, se revelaron los motivos y reclamos que llevaron al interno Claudio Alexander González Flores a tomar como rehén a un agente penitenciario dentro del establecimiento carcelario.
Antes de desplegar la medida de fuerza, el preso había redactado y presentado un escrito formal dirigido a las autoridades judiciales, en el que exponía de manera detallada las situaciones de presunto abuso de autoridad, maltratos psicológicos y deficientes condiciones de alojamiento que, según sus palabras, sufría a diario en el pabellón.
En el documento, González Flores solicitó la intervención urgente de un juez para revisar su situación procesal y su estado de detención. Entre sus peticiones principales, exigió el otorgamiento del beneficio de la prisión domiciliaria, argumentando un profundo temor por la preservación de su integridad física y la de su entorno familiar de permanecer en dicho penal.

Luego de activarse los protocolos de crisis e interceder las autoridades correspondientes para lograr la liberación del penitenciario sin que sufriera lesiones de gravedad, el Servicio Penitenciario de Mendoza resolvió su reubicación inmediata.
Como medida de seguridad para garantizar la contención del recluso y el orden institucional, González Flores fue trasladado al complejo penitenciario Almafuerte II, ubicado en la localidad de Luján de Cuyo, donde quedó alojado bajo estrictas medidas de custodia mientras la Justicia investiga tanto el hecho de la toma de rehenes como los graves hechos denunciados en la misiva.