El proyecto impulsado por el Gobierno de Alfredo Cornejo busca agilizar sumarios, reforzar los controles de asistencia y habilitar vías más rápidas para las cesantías.
El Gobierno provincial dio este martes un nuevo paso firme en su objetivo de endurecer y agilizar el régimen disciplinario de los empleados públicos en Mendoza. La propuesta impulsada por el Ejecutivo encabezado por el gobernador Alfredo Cornejo, que ya contaba con la aprobación de la Cámara de Diputados, logró avanzar en el Senado provincial tras ser debatida y obtener dictamen favorable en las comisiones correspondientes.
El proyecto de ley busca transformar de manera integral los mecanismos sancionatorios del Estado provincial. Entre sus ejes principales, la norma apunta a reducir drásticamente los plazos de los sumarios administrativos, imponer mayores controles sobre el ausentismo laboral y establecer procedimientos más dinámicos para aplicar cesantías en casos de faltas graves o inasistencias reiteradas.
Celeridad procesal: Se recortan los plazos de investigación y juzgamiento administrativo para evitar que los procesos sancionatorios se dilaten durante años.
Control de asistencia: Se endurecen las exigencias y verificaciones sobre las inasistencias del personal de la administración pública.
Vías rápidas para cesantías: Se habilitan mecanismos más directos y expeditivos para efectivizar la desvinculación de aquellos empleados que incurran en faltas disciplinarias graves o ausencias injustificadas.

Desde el Ejecutivo defienden la medida argumentando la necesidad de optimizar el funcionamiento del Estado, garantizar la eficiencia de los servicios públicos y sancionar con mayor rigurosidad el incumplimiento de los deberes de los agentes estatales. Por su parte, la iniciativa continúa generando un intenso debate con los gremios y sectores de la oposición, quienes siguen con atención los alcances de la ley a medida que se acerca su votación final en el recinto del Senado.