El Ministerio de Salud y Deportes, junto con el Iscamen, pusieron en marcha un plan de vigilancia territorial ante las recientes precipitaciones. El esquema contempla tres escenarios específicos de activación y pone la lupa sobre las zonas urbanas de mayor riesgo
Las recientes e intensas precipitaciones caídas en el territorio provincial encendieron los alertas sanitarios en Mendoza. La acumulación de agua en recipientes urbanos y de patio crea las condiciones idóneas para la eclosión de huevos y la proliferación del Aedes aegypti, el mosquito transmisor del dengue. Frente a este escenario, el Gobierno provincial movilizó sus equipos técnicos y operativos para contener de manera anticipada al vector.
El operativo está encabezado de manera conjunta por el Ministerio de Salud y Deportes de Mendoza y el Instituto de Sanidad y Calidad Agropecuaria Mendoza (Iscamen).
Ambos organismos trabajan articuladamente en la colocación y monitoreo de redes de ovitrampas para detectar la presencia del mosquito, el análisis de muestras de laboratorio y la aplicación de tecnología biológica avanzada —como la liberación de mosquitos estériles producidos en la provincia— para reducir las poblaciones del insecto sin el impacto químico ambiental.
Las autoridades sanitarias definieron tres condiciones críticas que desencadenan el despliegue de bloqueos y desinfecciones en territorio:
Aumento en la densidad de huevos/larvas: El reporte de índices elevados en la red de ovitrampas e inspecciones territoriales, indicativo de un pico de reproducción del mosquito tras las lluvias.
Detección de casos sospechosos o febriles: La notificación en centros de salud de pacientes con sintomatología compatible (fiebre alta, dolor muscular o retroocular), lo que activa de inmediato el bloqueo perimetral de 9 a 12 manzanas a la redonda de la vivienda del afectado.
Casos autoctónos confirmados o circulación viral: La confirmación de contagios locales dentro de una misma franja barrial, lo que habilita la intervención con fumigaciones focalizadas combinadas con descacharrado obligatorio.
Aunque la vigilancia abarca a toda la provincia, la mirada de las autoridades está fija sobre el Gran Mendoza (con departamentos como Guaymallén, Godoy Cruz, Las Heras y Luján) y los grandes centros urbanos de la provincia. Se trata de áreas con alta densidad poblacional y fuerte acumulación de recipientes artificiales, donde el mosquito encuentra su hábitat preferido.
Desde la cartera de Salud insistieron en que la medida más efectiva sigue siendo la responsabilidad domiciliaria: eliminar latas, botellas o cubiertas, cepillar bebederos de mascotas y limpiar canaletas para evitar que las lluvias de los últimos días se transformen en criaderos activos.