La iniciativa busca mitigar los riesgos del exceso de humedad en los cultivos mediante la entrega de insumos, un sistema de alertas tempranas, capacitación técnica y la intervención en fincas abandonadas.
Frente al impacto y la mayor frecuencia de precipitaciones proyectadas por la llegada del fenómeno climático «El Niño», ingresó a la Legislatura de Mendoza un proyecto de ley para declarar la emergencia fitosanitaria en la provincia. La propuesta tiene como objetivo central asistir de manera directa a los productores agrícolas ante la proliferación de enfermedades fúngicas y plagas derivadas de la acumulación de humedad.
La iniciativa contempla un plan de apoyo enfocado en amortiguar las pérdidas en el sector productivo. Entre sus ejes principales se destaca la distribución directa de fungicidas e insumos de protección vegetal, priorizando a:
Pequeños productores: Explotaciones de hasta 30 hectáreas y agricultores familiares registrados.
Zonas críticas: Propiedades situadas en las franjas de mayor vulnerabilidad o riesgo sanitario.
Productores orgánicos: Establecimientos certificados, para los cuales se preverán bioinsumos y productos biológicos compatibles con su modalidad de cultivo.
Además de la entrega de insumos, el proyecto articula un sistema agrometeorológico de alerta temprana, capacitaciones técnicas en el manejo de la canopia de las plantas y el abordaje de fincas abandonadas o semiabandonadas. Estas últimas suelen convertirse en focos de infección y reservorios de esporas de hongos que amenazan a las fincas vecinas en actividad.

Uno de los puntos clave del articulado busca flexibilizar el concepto legal de «imprevisibilidad». Se plantea que a los productores que hayan cumplido con la debida diligencia y las tareas culturales preventivas no se les pueda denegar el acceso a los beneficios de la emergencia bajo la excusa de que existía una advertencia previa sobre el fenómeno climático.
Con esta herramienta se busca complementar las medidas hidrometeorológicas adoptadas en la provincia, protegiendo la sanidad de los viñedos y frutales mendocinos durante la presente temporada agrícola.