El Gobierno de Mendoza avanza en la Legislatura provincial con el proyecto de Ley de Huella Balística, una iniciativa impulsada por el Ministerio de Seguridad y Justicia que busca fortalecer las herramientas tecnológicas en la lucha contra el delito.
La propuesta apunta a implementar un sistema integral para identificar y relacionar armas de fuego utilizadas en diferentes hechos delictivos, analizando vainas, proyectiles y otras evidencias en las escenas del crimen.
El proyecto contempla institucionalizar el Laboratorio Provincial de Huellas Balísticas y crear formalmente el Banco Provincial de Perfiles Balísticos. A través de la tecnología automatizada del Sistema Integrado de Identificación Balística (IBIS), la norma busca sistematizar el registro de muestras para rastrear el recorrido de las armas y mapear los circuitos clandestinos de provisión y venta de armamento y municiones.
Con este marco legal, los peritos pueden comparar de forma digital e inmediata las marcas microscópicas únicas que cada armamento deja en los proyectiles y vainas servidas al ser disparados. Esto permite conectar investigaciones que antes permanecían aisladas, vinculando robos, ataques armados o robos agravados con el uso de una misma pistola o revólver.

Desde el Ministerio de Seguridad remarcaron que el banco balístico constituye una herramienta técnico-científica fundamental para reconstruir la trayectoria delictiva de bandas organizadas. No obstante, aclararon que una coincidencia de huella balística se integra al expediente judicial como prueba complementaria y no determina por sí sola la identidad del autor del disparo, sino el uso continuado de un armamento en particular.