Especialistas y científicos analizan dos hipótesis principales tras el hallazgo de ejemplares sin vida en las costas del Golfo Nuevo: la presencia de toxinas por marea roja y una infección bacteriana.
La aparición de varios ejemplares de ballena franca austral sin vida en las inmediaciones de Puerto Madryn y Península Valdés ha encendido las alarmas de los organismos ambientales y la comunidad científica. Los hallazgos se registraron en puntos muy concurridos como Playa Kaiser, la Curva del Indio, Playa Paraná y las cercanías del muelle Luis Piedra Buena.
Equipos del Programa de Monitoreo Sanitario de la Ballena Franca Austral, junto con el Instituto de Conservación de Ballenas (ICB) y el Centro Nacional Patagónico (CENPAT), desplegaron protocolos de necropsia y toma de muestras de tejido para determinar con precisión las razones de los decesos.
Los investigadores sostienen que no todos los fallecimientos responderían necesariamente a una misma causa y evalúan distintos factores ambientales y biológicos: Floraciones algales nocivas («Marea Roja»): Constituye la hipótesis más sólida para los ejemplares adultos y juveniles. Durante esta época del año, las ballenas comienzan a alimentarse activamente previo a iniciar sus rutas migratorias. Al filtrar agua o ingerir organismos expuestos a toxinas generadas por microalgas (como las saxitoxinas), pueden sufrir parálisis y asfixia. Infección por bacterias (Erisipela): En los análisis preliminares efectuados sobre las crías (ballenatos), los especialistas han detectado rastros de la bacteria vinculada a la erisipela, un patógeno que puede resultar letal en especímenes de corta edad con sistemas inmunitarios aún en desarrollo. Factores ambientales y de temperatura: Las variaciones en las temperaturas superficiales del mar y las alteraciones en las corrientes costeras favorecen la proliferación acelerada del plancton tóxico, un fenómeno que los científicos continúan monitoreando año tras año en los golfos de la Patagonia.

Las autoridades locales y de Fauna Silvestre solicitaron a los vecinos y turistas extremar los cuidados en la franja costera.
Los resultados finales de las muestras enviadas a laboratorios de referencia permitirán confirmar la magnitud del impacto ambiental y ajustar las medidas de conservación para la población de cetáceos.