Un delincuente protagonizó un episodio insólito al ser capturado dos veces en menos de 24 horas.
Tras recuperar su libertad durante la madrugada en la Comisaría 15, caminó apenas unas cuadras, ingresó a robar a un comercio de la zona y terminó siendo reducido por los propios dueños mientras se comía un asado. El hecho ocurrió horas después de que el sospechoso saliera de la dependencia policial. Lejos de alejarse del lugar, caminó unos 60 metros hasta una panadería cercana con la intención de cometer un ilícito.
Una vez dentro del local comercial, el hombre comenzó a revolver las instalaciones en busca de elementos de valor y mercadería. Sin embargo, la situación dio un giro inesperado cuando encontró comida guardada: sin dudarlo, se detuvo para comerse parte de un asado familiar que los propietarios tenían preparado, además de sustraer distintos productos del negocio.
Los dueños del comercio, alertados por ruidos extraños o al percatarse de la presencia del intruso, acudieron al lugar y lograron reducirlo por sus propios medios antes de que pudiera escapar con el botín y la comida.
Inmediatamente, se dio aviso al personal policial, que acudió al lugar para detenerlo por segunda vez en un día, devolviéndolo a pocas cuadras del mismo punto del que había salido horas antes.