Ante este aumento de consultas por enfermedades respiratorias, recomiendan usar las guardias con criterio
Con la llegada de las bajas temperaturas, el Valle de Uco registra un incremento de consultas por enfermedades respiratorias en las guardias y hospitales de la región, informó el coordinador regional de Salud, Paulo González Trigo. Según González Trigo, las guardias de los tres hospitales principales de la zona y los centros de atención de Vista Flores están funcionando con normalidad las 24 horas. No obstante, el frío ya provocó un aumento significativo de la demanda: en condiciones habituales cada guardia recibe entre 250 y 300 personas, y durante los picos de enfermedades respiratorias esa cifra se incrementa entre un 40 y un 50%, por lo que puede llegar a 350 o 400 consultas diarias.
Vacunación y puntos disponibles
Frente a esa situación, el funcionario destacó la campaña de vacunación antigripal dirigida a los grupos de riesgo: personas mayores de 65 años, embarazadas, niños de hasta dos años y personas con enfermedades preexistentes. “Hemos logrado vacunar aproximadamente al 40% de la población en riesgo”, señaló González Trigo, quien precisó que la inmunización se realiza en los centros de salud, los vacunatorios hospitalarios, el vacunatorio central y un vacunatorio ubicado en la calle Francisco Delgado.
En total, el Valle de Uco cuenta con 42 puntos de vacunación. “Si lográramos superar el 55 o 60% sería una buena respuesta”, afirmó el coordinador, e invitó a la comunidad a consultar la página del Ministerio de Salud para conocer los lugares habilitados y solicitar turnos para consultorios y guardias.
González Trigo pidió a la población utilizar las guardias sólo cuando la situación lo amerite. “Si no se trata de una emergencia, se recomienda pedir turno para un consultorio externo”, explicó, con el objetivo de evitar la saturación de las guardias y priorizar atención a quienes realmente requieren urgencias. Finalmente, el coordinador volvió a recordar la importancia de la vacunación en los grupos de riesgo y de mantener medidas de prevención como el uso de abrigo y el control de afecciones crónicas, para reducir la carga sobre el sistema de salud durante los meses más fríos.