Mendoza alcanzó una ocupación cercana al 65%, con la llegada de aproximadamente 54.033 turistas y un impacto económico estimado en $ 12.392 millones,
El fin de semana largo por el Día del Trabajador registró una notable desaceleración en la actividad turística, con menos viajes, estancias promedio de dos días y un gasto real a la baja. Predominaron las escapadas de cercanía, impulsadas por numerosos eventos en todo el país, aunque no lograron motorizar un segmento con ingresos comprometidos.
Según el relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), este cuarto fin de semana largo del año movilizó a 1.066.464 turistas, que generaron un impacto económico directo de $235.008 millones en rubros como alimentos, bebidas, alojamiento, transporte, recreación y compras. La distribución de gastos se concentró en consumos básicos, por sobre el recreativo.
En comparación con 2025, la cantidad de viajeros cayó un 8%, un dato influido por la duración del feriado: el año pasado tuvo cuatro días, mientras que este contó con tres (al igual que en 2023, el último comparable). Frente a ese 2023, el crecimiento de turistas fue del 16%.
El gasto promedio diario por turista alcanzó los $110.181, con una baja real del 1,6% respecto al año anterior, lo que refleja un consumo más contenido y selectivo. La estadía promedio fue de dos noches, un 25,9% menos que en 2025, y el gasto total real descendió un 32,9% interanual.
Mendoza alcanzó una ocupación cercana al 65%, con la llegada de aproximadamente 54.033 turistas y un impacto económico estimado en $ 12.392 millones, considerando una estadía promedio de 2,5 días. El movimiento presentó diferencias territoriales, con desempeños más elevados en el Gran Mendoza (80%), Potrerillos (70%) y Ruta 82–Cacheuta (65%); mientras que destinos como San Rafael (50–60%), Valle de Uco (50%) y Malargüe (45%) mostraron niveles intermedios.