La gestión de Andraos decidió “hacerse cargo” de la obra, impulsada originalmente en 2013 con financiamiento nacional
Tunuyán – En un hito sin precedentes para la provincia, 69 familias recibieron este viernes las llaves de su hogar en el barrio Bordelongue, un proyecto de 300 viviendas que el municipio retomó con fondos propios tras su paralización por el freno nacional a la obra pública. El acto, encabezado por el intendente Emir Andraos, marca el inicio de un cronograma de entregas por etapas y emociona a vecinos que por años esperaron su casa propia.
La gestión de Andraos decidió “hacerse cargo” de la obra, impulsada originalmente en 2013 con financiamiento nacional pero abandonada en medio de la restricción presupuestaria del Gobierno central. La estructura, expuesta a la intemperie con cimientos y ladrillos inconclusos, generaba incertidumbre en las familias adjudicatarias. “Había que decidir si mirar para otro lado o hacernos cargo. Y esta gestión decidió hacerse cargo, con trabajo administrativo, financiero y jurídico”, expresó Andraos en su discurso.
El evento contó con la presencia del diputado nacional Martín Aveiro, la vicegobernadora Hebe Casado, el presidente de la Cámara de Diputados Andrés Lombardi, la subsecretaria de Infraestructura Marité Badui, miembros del gabinete municipal y concejales. Aveiro resaltó la decisión política: “Después vienen las campañas, los gladiadores del relato, los discursos bonitos para las redes sociales, los videos, pero la única verdad es la realidad, y la realidad es que hoy estamos acá”.



Imágenes inolvidables marcaron la mañana: familias recorriendo sus nuevos hogares, niños explorando habitaciones vacías listas para llenarse de vida y fotos frente a las casas. Andraos agradeció a los adjudicatarios: “Gracias por la espera, por entender, por la angustia, por los enojos y por el esfuerzo económico que hicieron”. Estas primeras 69 viviendas son solo el comienzo; el municipio anticipa nuevas entregas en las próximas semanas hasta completar el barrio.
Esta iniciativa, inédita en Mendoza, demuestra la capacidad de gestión local para asumir responsabilidades históricamente nacionales, priorizando a familias sin acceso a créditos hipotecarios ni soluciones provinciales. “Estas llaves representan mucho más que una casa: el compromiso de no abandonar un proyecto necesario”, concluyó el intendente.